Cuando el 13 de diciembre leyó la prensa, celebrando su buena vista, se le encogió la molleja, que poco antes había llenado con cinco nueces y el día anterior con cuatro, al leer la noticia: a sus primos lejanos, los gallipavos, allá por tierras mejicanas, cuando estaban crecidos les embuchaban con una nuez entera el primer día, dos el segundo, el tercero tres, y así hasta quince, porque su carne estaba más sabrosa cuando los cocinaban el día dieciséis.
Diciembre 16, 2007
4 comentarios »
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Hola!Me gusta mucho porque explica como le van llenando al pavo poco a poco para que el día de nochebuena este bueno, me parece que eso me lo contaron los abuelos…no?
muchos besosss
Comentario por María — Diciembre 17, 2007 @ 7:05 pm |
Muy bueno, Trini. Enhorabuena por contar tanto en tan poco. Ese es el ideal.
Comentario por Alexis — Diciembre 20, 2007 @ 2:58 am |
Si te interesa el microrrelato, aquí hay una biblioteca digital muy interesante, por si no la conocías:
http://www.ciudadseva.com/bdcs/bdcs.htm
Comentario por Alexis — Diciembre 20, 2007 @ 3:03 am |
hola!!este cuento era mas corto pero, me ha gustado por el pavo porque dice como lo van alimentando con las nuezes.bsssssoss guapa.
Comentario por monica — Enero 13, 2008 @ 9:57 pm |