Lo consideraba una nimiedad y por eso no le hizo hueco en la estantería de los triunfos. Aquella tarde, su sobrino lo descubrió al abrir uno de los cajones, y con la curiosidad infantil que desarma al adulto mas firme le preguntó:
─¿Te dieron un premio?
─Si, por escribir un cuento ─contestó─.
─Y ¿Qué te dieron? ─volvió a preguntar el pequeño.
─Nada, poca cosa, ─dijo quitándole importancia─ ese diploma y doscientos euros.
─¡Hala! Y te parece poco.

Hay que buscar un cajón bien grande para que quepan muchos más cuando la estantería esté llena… Mucha suerte!!!!
BESO$$$$$$$$$$$$$
Comment por maruja — Octubre 23, 2008 @ 9:41 pm |
¡Felicitaciones!!! Cualquier premio tiene valor siquiera por habernos atrevido a participar.
Comment por Mariana — Octubre 29, 2008 @ 5:35 pm |
Se te echa de menos, Trini
Un fuerte abrazo.
Comment por javierhf — Noviembre 15, 2008 @ 8:34 pm |