Añoranzas

2017c

 

 

Me gustaría decirte mañana
que aún te sueño
-si te viera-.
Me gustaría decir mañana
con quién quiero
-si me oyeran-.

 

 

Etiquetado , ,

Estrellas

Tengo torpes las piernas y camino despacio mirando al suelo. Un simple guijarro, mal pisado, me haría caer. Hoy, durante un paseo, eso de: “mirar donde pisas” ha sido bonito y revelador. La Serranía se ha despertado un día más con un manto de escarcha que parecía nieve. Varias horas después de amanecer todavía quedaba en la tierra un velo blanco. El sol derretía tímidamente los cristalitos de hielo y llenaba el camino de estrellas que, generosas, titilaban para llamar mi atención y evitar que cayera. Me han acompañado todo el trayecto. Parecían expandirse al ritmo de mis pasos. Incluso en el camino de vuelta, cuando el sol caldeaba mi espalda, seguían ahí: desviando mi sombrajo y haciendo mi caminar más firme.

Al mirar al suelo he visto hoy, un día cualquiera, que a pie de calle hay más estrellas de las que se dejan ver en el cielo una noche al raso

.escarcha

Etiquetado , ,

Reparación

Pues ya está!! Se ha grietareparado la grieta. Ha dejado de ser un problema y en poco tiempo el color se fundirá en la pared, desaparecerá de la vista.
La generosidad de los míos, y de los otros, ha obrado como arma selladora, gracias.

En cuanto a mí, voy a actualizar mi curriculum. A incluir la experiencia de convivir con ella, de compartir espacio.

Y aunque sé que en el fondo la grieta sigue bajo el mortero, también sé, si se le antoja volver a asomar, como ponerle remedio.

Etiquetado ,

Regalos

La metáfora es algo tan vivo y generoso que, a veces, en periodos de sequía creativa viene a buscarte a tu propia casa.

metafora

Etiquetado ,

Razón

Llevo un tiempo siendo en un habitáculo de mi vida: la razón. Cruda y aséptica. Necesito complementarla con la poesía para que las dos, en ese equilibrio, la hagan habitable.

razon

Etiquetado

Gestos

Le pareció reconocerla pero no se atrevió a preguntarle. Un pañuelo a la cabeza resulta tan infranqueable como la puerta cerrada de un armario. Sus mejillas sonrosadas delataron la irremediable, igual que absurda, necesidad de equivocarse. Pero un gesto de asentimiento y las respuestas en los campos profesión y domicilio confirmaron sus sospechas.
La palabra compasión le ruborizó el corazón solo un instante, apunto estuvo de desecharla por obscena, hasta que se arriesgó a mirar, alzó la vista y permitió a su pensamiento cambiar rubor por poesía.

Etiquetado , ,

Tregua

Imagen-002b

Hoy la verdad: toda tregua lleva alguna intención deshonesta, sibilina.

Dice Zambrano: “…pues la razón y la verdad se esconden entre las circunstancias. Y la vida misma se embosca acobardada.”

Etiquetado , ,

Razones

Es una guerra a muerte, victoriosa o vencida, sin término medio. Las armas desplegadas en el campo de batalla y dispuesta a usarlas. Hoy la razón.

De María Zambrano “Los Bienaventurados” (pág 26):
“…Y así, la vida, toda la vida, seguiría la procesión del tiempo creador, sucesión de fatigas en la vida de acá que conocemos, para acabar. Y luego esa retirada, esa calma del creador en lo creado, sería, a través de la muerte, entrada en la quietud primera. Mas eso si se mira solamente al cesar de las fatigas del viviente. Hay otra versión vital: el salirse de la procesión, el derramar el tiempo en que todavía se está durante el ciclo de la vida, el salirse para derramarse y encontrarse en la vida sin más, en la vida toda. El gozo de la vida y su canto.”

Imagen-369b

Etiquetado ,

Naturaleza

Hoy la Naturaleza ha tomado una decisión, ha ejercido su derecho y ha aplicado una de sus leyes. Quizá una de las básicas y fundamentales: llueve.

Y aquí estamos los humanos, una simple línea en su catálogo de especies, que nos creemos con derecho a revocarla. Osados!

En nuestra aparente libertad tenemos pocas opciones: protestar y enrabietarnos porque nos ha hecho cambiar de planes un domingo; recoger la ropa tendida y esconderla dentro esperando que escampe; o entender que llueva en mayo y salir a mojarnos. Podemos sentir al agua cuando cae, cuando se rompe contra una roca o se hunde en la tierra. Pisar charcos al ritmo eufónico de las canaleras, sin dañarla, sin que pierda unidad. Podemos empaparnos, fluir y fundirnos con el agua.

Pero no nos equivoquemos, querido congénere, es la Naturaleza quien rige y aplica sus leyes, y por lo que entiendo hoy ha decidido que llueva.llueve2

Etiquetado , ,

Tragicomedia

melpomene-and-thalia-01-500

 

Cuando supo que su número había salido de un bombo, en el que nunca pensó que iba a estar, decidió probar suerte con la lotería.

 

Comunicación

Cuando dices algo crudo y difícil de verbalizar, te das cuenta de lo tremendamente duro que llega a resultar escuchar.

Nueva imagen0

¿Cómo mirar un cuadro, maestro?

Trata de mirar solo con los ojos, pero unos ojos externos, autónomos, sin dependencia de ningún otro órgano vital ni secundario, ni tampoco emocionalmente ligados a idea alguna. Solamente mirar permitiendo ver, sosteniendo la mirada como a través de una lente, dejar que la imagen muestre su esencia. Eso debería ser mirar un cuadro: ver las entrañas del mundo en el.

lechera vermeer

Etiquetado , , ,

de nuevo

Hace más de ocho años cometí un gran error y lo hice público, dos veces, lo siento. Pero no, el error no fue contarlo para comprometerme sino pretender abordar un proyecto tan ambicioso para mi. Hoy voy a intentarlo de nuevo; muchos años y muchas lecturas más tarde lo voy a retomar. No piensen con ello que me siento ahora más preparada, no es cierto. Pero si que hay algo distinto: serenidad. También los años me han enseñado a ser más humilde y desde esa perspectiva quiero afrontarlo.

el-geógrafo

 

No se que va a salir de todo esto, ni siquiera si saldrá algo.

Pero hoy estoy dispuesta a abrir la puerta de casa a mis queridos personajes que, santa paciencia, llevan aporreando desde entonces.

 

Un autentico despropósito

Sábado, 25 de abril de 2015

Vaya por delante que estoy completamente a favor de actividades deportivas al aire libre y en contacto con la naturaleza, siempre y cuando ―claro está― ésta se respete. Por eso, lo que ha vivido hoy el monte de las cercanías de Titaguas me parece un despropósito. No sé de quién es el mérito, ni a quién debemos la idea de las “pruebas de Orientación”. Ni de quién o de qué depende el número de participantes admitidos en este tipo de competiciones. Ni de si hay unas normas de comportamiento y de respeto al entorno natural cuando la prueba se desarrolla por el monte, o de si se deja al criterio moral y a la ética personal de cada participante. Pero repito, lo que hoy he visto con mis propios ojos, desde la puerta de mi casa, que ha vivido el monte de Titaguas me parece un enorme despropósito:

Más de 600 personas corriendo por el mismo monte, en competición, en las mismas horas, bajando terraplenes, saltando ribazos, desprendiendo rocas. Con mapa, brújula y reglamento deportivo, pero con libertad de andar y de moverse sin obligación de respetar senderos ni caminos; a campo través. “Se juegan una medalla” me ha dicho alguien de la organización cuando he ido a quejarme. Siempre es lo mismo… La persona con la que he intentado razonar me ha definido el deporte de Orientación como el más respetuoso con el medio ambiente y el que supone menor impacto ambiental. Por eso seguramente ―como también ha dicho sin ser muy consciente― “no se puede repetir una de estas pruebas en la misma zona en los siguientes diez años”. No me extraña, cuatro pruebas como la de hoy y nos quedamos sin monte. Casi le doy las gracias por asegurarme que solo hacen daño periódicamente.

En el Reglamento de Orientación de la Federación (colgado en la web de las pruebas: orientaciontitaguas.com) he visto que se apela en varias ocasiones al juego limpio, quizás se refiere solo entre participantes, no lo sé. Pero sí que he leído, en el apartado de Principios Básicos, algo que quiero transcribir: “2.3.4 Vida salvaje y medio ambiente. El medio ambiente es sensible: la vida salvaje puede verse alterada, el suelo y la vegetación dañados si el terreno es masivamente utilizado. El medio ambiente también incluye a la gente que vive en el área de competición, muros, vallas, tierras cultivadas, edificios y otras construcciones, etc.
Es posible encontrar rutas que eviten la interferencia con las áreas más sensibles sin dañarlas. La experiencia y la investigación han demostrado que incluso las grandes pruebas se pueden organizar en áreas sensibles sin provocar daños permanentes, si se toman las correctas precauciones y las carreras están bien trazadas.”

Hoy en mi jardín hay abierta una senda, que yo no tenía prevista, porque el mapa de la prueba define mi terreno como libre (no sé con el permiso de quién), porque el azar lo ha colocado justo en la línea recta entre dos balizas y porque a los participantes ni les importaban mis plantas (que dios sabe lo que cuesta sacar adelante en un terreno poco fértil) ni se paraban a mirarlas mientras las machacaban uno tras otro. Si eso ha pasado en unos pocos metros de jardín, en mi casa, ¿qué no habrá pasado en el bosque? ¿Cuántas sendas nuevas se habrán abierto? ¿Cuántos surcos más contribuirán a partir de hoy a la degradación de un terreno como el nuestro, especialmente sensible a la erosión del agua? ¿Cuantas plantas pisoteadas? Lo mío no supone mucho, con un poco de suerte volverá la primavera el próximo año y las intentaré sembrar otra vez, pero ¿y al monte quién lo repara? ¿Somos conscientes del estropicio que deja en el entorno un día como el de hoy? Entorno, por cierto, en el que yo sí vivo. Y como yo cientos de habitantes de los pueblos de la Serranía que con mucho respeto y dedicación mantenemos estos parajes hermosos, habitables y hospitalarios. No sé si el de hoy es el mejor camino para conseguir la declaración del Alto Turia como Reserva de la Biosfera, pretensión que anuncia el Alcalde en su bienvenida. Quizás sería oportuno pedirle a Simón de Rojas una crónica de las pruebas y que nos diera su parecer.
Trini Rodríguez, vecina de Titaguas.

(Texto entregado en el Ayuntamiento de Titaguas y enviado por e-mail a la organización del evento)Nueva-imagen00Nueva-imagen000Nueva-imagen0

Sol de otoño

EquinoccioOtoo2014pradosamarillos

Un día, de repente, te das cuenta de que tus propósitos no se corresponden con las estaciones. De que los compromisos son sólo eso: compromisos. Descubres el placer de remover la tierra con las manos desnudas, y de plantar claveles a destiempo… si hubiera un tiempo de claveles. Y de que estas feliz aquí, y no en Roma, en tu espacio silvestre rodeada de rucas.

Un día, de repente, te arrellanas en el jardín a ver pasar las intenciones, a disfrutar de no hacer. Y gozas mientras esperas con deseo la tarde. Sabes que un cumplido es un acabado perfecto y que el sol de otoño no te ciega la vista aunque lo mires de frente.

Etiquetado ,